the grim adventures of Yami y Mizore.
Odiamos está guerra, diaria, contra nuestro ánimo. Pienso en las millones de cosas que podríamos hacer, pero sólo observamos como el tiempo lo devora todo. Los días cambian tanto que ni siquiera puedemos reconocerlos como días. Ya quisieramos no tener tantos sentimientos, que se encuentran, y explotan. Nos duelen las rodillas de tanto caer. Ya quisieramos ser tan fuerte, como ellos. Nos subiremos a este barco de los sueños y Navegaremos.
abril 29, 2011
Untitled.
Y nos encontrábamos en aquella guerra de millones de años atrás, mirando todo a nuestro alrededor, todo era absolutamente blanco, producto de la nieve. Bajando la mirada pudimos apreciar una pequeña rata con un moño rosa en su cabeza nos miró y sonrió... ¿¡SONRIO!? Yami corrio tras la ratita blanca, la cual corría lento, casi queriendo que lo atrapásemos. Llegamos a unas imponentes puertas de tono marrón, casi parecían tabletas gigantes de chocolate, paró y nos miro diciendo: -Bienvenidas- Yo me sorprendí y Yami se quedo impresionada, ¿una ratón que habla? ¿Dónde estábamos? La pequeña rata carraspeo, mirando casi ofendida y continuo hablando - Bienvenidas a Sumerland-
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